miércoles, marzo 28
Entre letras: La realidad que nunca fue real
Encima de la mesa de noche estaba ese libro con el que solías acostarte a dormir. Ese mismo libro que te hacía interesante fuera de tu rostro encantador. El mismo que yo empecé leer mientras me hacías esperar, cosa que no me importaba hacer, porque sabía que esa noche sería mi cuerpo escrito el que leerías… Al tiempo que ponía atención a las letras expuestas en tantas páginas, recordaba que las veces que visité tu cuarto encontré, siempre, un libro al lado de tu cama que te hacía compañía. Fue allí, en donde comprendí, tras de versos y palabras compuestas, que fue eso lo que me enamoró de ti. Sí, eso, tus libros y las miles de letras que dibujabas cuando hacías el amor.
El orden no era precisamente tu gran aliado, tu cuarto era el caos sublime del afán de todas las mañanas y cada prenda en el piso definía muy bien el olor característico que me precisaba el significado de hombría. Hasta eso era poesía y aunque en ese entonces no era amante de la lectura porque prefería ser amante tuya, ahora que lo soy entiendo porque me gustaba tanto leerte, ya que hasta en las actitudes más grotescas algo me decías. Yo te leía todo el tiempo muy a pesar de que hasta ahora lo entienda.
Leerte no era nada marginal, dentro de mi ignorancia lo sabía y dentro de mis vanas habilidades deje de sumarte cuando supe que algo, o todo, era posible. Te sumaba y te sumaba e intentaba restarte un poco para no engendrar líos absurdos con tu edad y la mía, entonces ignoré los números y me hice tú amiga y amiga de lo que tenías encima, letras que no eran pócimas, pero como si lo fueran.
Así fue como esa bendita lectura me permitió visitar lugares que la realidad me tenía, me tiene y me tendrá vetado el paso, y aunque la defina como bendita, creo que esta, es la más maldita de todas porque tiene el poder absoluto de hacerme soñar en algo que nunca será posible. Pero así son las letras, los libros, los textos complejos que requieren de concentración y que no solo profundiza en asuntos complejos sino en emociones complejas. Y yo como que abusé concentrándome en ti y en lo complejo que eres.
Sabía que los cerebros lectores entienden de otra manera el lenguaje, procesan de manera diferente las señales visuales; incluso razonan y forman los recuerdos de otra manera. Siendo así, tergiversé tu imagen y te hice un recuerdo eterno de suma consistencia y de un deseo alentador a la no resignación. Te hice, a pesar de los años, mi secreto andante y una materia solida que siento como se siente la poesía erótica cuando la lees a solas y en un ambiente sensualmente oscuro y cálido. Intenta imaginarlo… pero solo yo logró sentirlo porque te mantengo como mi mejor texto.
Espero que te cases pronto. Estoy segura que toda historia que se escribe tiene un final, y yo ya llevo mucho tiempo intentando descifrar el nudo. ¡Cásate pronto, por favor! porque hasta entonces te leeré. Sería un final feliz para ti y uno continuo para mí y con ese es suficiente. Si te casas sabré que estas enamorado, así me resignaré y no por cobardía sino por coherencia. Las letras se acabarían, por ende la imaginación y la complejidad, y hasta allí todo llegaría. No sabrás nada más de mí y seguramente con lo único que me quedaría de ti, sería con el aprendizaje que toda muy buena lectura le deja a su lector enamorado e indeleble de tanta cercanía con una realidad que nunca fue real.
Así son las letras, los libros, los textos, la poesía y el amor por las aventuras sin moverse de la cama y debajo de las sabanas...
jueves, marzo 8
Sexo inocente
Maite moría de ganas de estar con él aún pensando en que su edad no era la indicada según lo que se decía: “las mujeres se deben conservar puras hasta el día en el que decían caminar hacía el altar” lo cuál ella no comprendía; “si realmente es así; ¿por qué experimento tantas sensaciones en mi cuerpo si mis pechos no son más grandes que un par de ciruelas?”
Aún así, allí estaba,
con un cosquilleo en su sexo cada que Alán la acariciaba de la manera más
atrevida posible. Solo
luego podía recordar las conversaciones con sus amigas del colegio en donde
cada una contaba como su chico las hacía sentir en las nubes... Mientras, inocentemente dejaba que Alán explorara su piel
con una caricia cada vez más abajo.
Alán se sentía más nervioso de lo
que ella pudiese imaginar… él no sabía qué hacer, como moverse o qué agarrar muy a pesar de las clases que recibía, durante el recreo, de sus amigos quienes
presumían haber estado con unas cuantas, mientras que él no.
Se sentía inmune ante cualquier
adversidad, se sentía como una fina pluma dibujando sobre un lienzo increíblemente suave que
no dejaba de ser,
cada vez más
irresistible y encantador. -“Será qué esto podría dejarla embarazada, ¡yo no
quiero ser papá aún! y, ¿el condón, ese, en dónde lo dejé? ”…
Maite ansiosa de sentirlo, decide desapuntar el pantalón con la
tierna intención de conocer lo único que no tenían en común, -“cómo es: ¿tan grande como me
dijo Perla que hasta le dolió? o ¿tan pequeño como me describió Antonia que ni
lo sintió?”
- Paremos!!! mis papás estan próximos en llegar, no quiero
hacerte daño, tal vez no es el momento indicado; le dice Alán confundido por la
situación, aunque
adoraba el momento abrazados como si fueran uno solo y como si el pudor se hubiese
desaparecido.
– De acuerdo, responde Maite en medio
de tanta adrenalina y sin
nada más que mencionar.
Al abrir los ojos clavan la mirada
en un punto lejano de la sala en la que se encontraban, mientras, Maite arregla
su uniforme y sus cabellos
recuperando la postura. Llaman a la puerta, al parecer “Dios” estaba de acuerdo con lo sucedido o tal vez fue
un golpe de suerte lo que hizo que se detuvieran en el momento correcto.
Los papas de Alán
llegaban con la intención de invitarlos a cenar no sin antes ir a casa de Maite para pedir la autorización pertinente. Es así como finaliza ese mágico
momento y aunque sonrojados lo
concluyen con un tierno
beso sin mencionar una sola palabra.
Alán no se atrevía a contarles a sus amigos lo
que sucedió ese día con su chica, mucho menos el detalle en el que, es él,
quien decide detener las caricias y los abrazos, así que prefiere seguir siendo
el motivo de burla por su virginidad a los 16 años. Mientras tanto Maite en la
hora del recreo no para de contarles detalles a sus amigas
–“Me sentí en las
nubes, tal y como me lo dijeron, aunque no todo pasó, lo poco fue grandioso"
Son las tres de la tarde y las
campanas del colegió estaban listas para sonar. Antes, Maite llama a su mamá
para avisarle que demoraría un poco porque debía hacer una tarea con sus amigas, a lo que su madre respondió: “No olvides comportarte a la altura si es que en
verdad quieres una fiesta de quince como para las princesas”… Con ganas de otra cosa, recuerda que dentro de poco llegarían sus quince y que estaba
deseosa porque su sueño se hiciera realidad con una fiesta de esas que se ven
por la televisión. Pero ¿qué es comportarse a la altura?
La cita estaba ya hecha hace un par de semanas, su
príncipe que seguramente sería el mismo que bailaría con ella el vals el día de
sus quince, ya estaba esperándola muy ansioso en su casa y con toda la
logística organizada; flores, chocolates y un peluche. El romanticismo estaba
resuelto aunque no contaba con
que estaba enamorado, quería engañarse afirmando que todo lo hace porque
sus amigos aseguran que ante tanto detalle las chicas nunca se niegan. Muy nervioso se miraba
una y otra vez al espejo, se olía para asegurarse de que esa loción era la
indicada… Pegando un leve brinco, reacciona ante el timbre de la puerta. Al
abrir la saluda y con una voz un tanto temblorosa le pide que por favor cierre
los ojos.
-¿Tus papas demoran en llegar? Le pregunta Maite, igual de angustiada, a lo que él responde; “tranquila, todo va a estar bien"
Dirigiéndola hacia su cuarto en
donde encontraría la sorpresa, le susurra al oído que adora verla en uniforme y
que lo llena de ternura… -¡abre los ojos! ella sonríe y tras un beso prolongado
empieza el encanto.
Palabras lindas los conduce a la
cama, tantos 'te quiero' se confunden en el temblor de los cuerpos y antes de
dejarse caer como un par de plumas sobre esa superficie a Maite se le escapa
un ¡te amo! Un te amo que antes que asustar a Alán lo animaba a no detenerse,
las mentes se nublaron y Alán cada vez más tenue le decía al oído “Creo que
estoy enamorado, te digo que creo, porque no sé que es estar enamorado, pero
espero aprenderlo contigo”.
Y allí estaban, los 'te quiero' se fueron remplazando
poco a poco de 'te amos' como si esa palabra fuera esencial para estos casos. Unos 'te amos' inocentes pero envolventes que ni ellos
sabían el significado.
Las prendas mojadas al parecer
salían mucho más fácil y ese uniforme que le resultaba un tanto sexy a Alán,
desapareció encontrándose poco a poco con la desnudez que la sociedad juzgaba
como misteriosa y pecadora. El miembro endurecido hizo que Alán perdiera el control y
arrebatado entre tantas sensaciones agarro duro a su chica pidiéndole que no
parara de besarle, tocarle y abrazarle. Y ella, humedecida e inundada reclamaba
lo mismo y esos 'te amos' que tanto marcaron el inicio fueron remplazados por
unos ¡No pares! Los gemidos se esfumaban en el tiempo y el sudor se
intensificaba un poco más…
-“Me avisas si te duele” le dice Alán con una voz
agitada y entre cortada. A lo que Maite responde “No olvides el condón, hazme
sentir segura por favor… ¡Tu serás mi príncipe azul!”.
Se suponía que Alán no tenía ni
idea de cómo se usaba, pero tal vez su instinto lo hizo recordar un poco de aquellas charlas con papá sobre sexo, haciendo que su hombría saliera a flote al sentir como las puertas de tanta magia estaban abiertas, en donde la
sensación más prohibida no se hizo esperar.
“Despacio que me duele, pero por
favor no pares” le dice Maite, hasta que estando Alán allí adentro
experimentando la sensación de la tibieza y la humedad, pone un dedo sobre la
boca de Maite y acelerando sus movimientos, acaricia cada vez más fuerte el par de ciruelas dulces y
encantadoras de su cuerpo, le dice que no puede más y Maite con un leve grito
de excitación le dice que al parecer el misterio ya estaba resuelto.
Terminan abrazados, comiéndose a picos y sonrisas. Nerviosos de todo lo anterior y avergonzados por las palabras que nunca imaginaron pronunciar, Alán termina descansando sobre el pecho de Maite y aún estando la magia apoderada del momento, Maite recuerda que su mamá le pidió no demorarse tanto, ya que pronto llegaría el otro día más deseado… ¡SUS QUINCE!
Sacudidas inesperadas para la Exfiscal General
Viviane Morales, ahora exfiscal de la nación, ha estado en el ojo del huracán en tres oportunidades muy concretas. Inicialmente empezó a ser mencionada en las críticas del expresidente Uribe; quien afirmaba que la exfiscal juzgaba con el corazón y la pasión y no con la norma jurídica, al referirse específicamente, al caso de Agro Ingreso Seguro frente al exministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, además de definirla como una fiscal politizada y poco objetiva al manejar los escándalos sobre los casos de corrupción que han salido a la luz pública.
En segunda instancia, se dice que Viviane Morales está “mal casada”, y esa afirmación alega al escandaloso contenido de una carta entregada a la entonces fiscal, en donde el excomisionado de paz, Luis Carlos Restrepo, implicado en las supuestas falsas desmovilizaciones del frente ‘Cacica Gaitana’ de las Farc, señaló a Carlos Alonso Lucio, esposo de la fiscal, como asesor de las Auc en el proceso de paz en Ralito, sin autorización del expresidente Uribe. Lo cual confirmó el exparamilitar Diego Fernando Murillo, alias ‘Don Berna’, frente a los micrófonos de la W Radio. Ante estas acusaciones, los medios y la opinión pública en general, esperaban y especulaban frente al proceder de la fiscal dentro de la posible culpabilidad de su esposo en un nuevo caso de corrupción y malas relaciones sociales.
Ahora, la denuncia del estudiante de Derecho de la universidad Republicana, Ferleyn Espinosa Benavides, desató cuestionamientos y debates, con motivo del fallo del consejo de estado en donde destituye a la Fiscal General de la Nación por ser posicionada en el cargo sin el cumplimiento del reglamento, el cual exige 16 votos como mínimo para dicha elección, puesto que la fiscal subió a dicho cargo con 14 votos, muy a pesar de ser la mayoría. Sin embargo, aunque este sea el motivo principal a voces para justificar la salida de la Fiscal General, de ellas se deprenden unos temas de fondo importantes que se deben analizar. Uno de ellos, es en donde muchos magistrados del país afirman, que la terna no podía ser modificada por el presidente Santos, lo que indica que la terna enviada por Álvaro Uribe al terminar su gobierno, debió ser la sujeta a elecciones, a menos que se haya suscitado algunos motivos de fuerza mayor. Lo cual nunca sucedió. Sin mencionar, el error de trámite en el que incurrió el gobierno, por la ausencia de la firma del ministro de Interior y justicia en la notificación del cambio de terna.
Las diferentes falencias, mencionadas específicamente en los motivos que dio paso al fallo del Consejo de Estado, es una alusión a lo irónico que es el comportamiento de la Corte Suprema de Justicia, ‘suponiendo’ ser la institución que debe velar por el cumplimiento del orden jurídico, dando ejemplo de responsabilidad, organización y coordinación en la comunicación dentro de un organismo estatal y reglamentario, a lo que se puede interpretar como una falta de articulación y concordancia para el cumplimiento de ciertos objetivos trazados como institución. Lo cuál indica que dentro de este organismo, cada funcionario se dirige a diferente horizonte sin comunes acuerdos, desvalorando la importancia de unos objetivos claros y contundentes que dirijan a todos sus colaboradores a un mismo fin.
La renuncia irrevocable ya fue presentada por Morales, lo cual indica que la fiscalía estará nuevamente interrumpida por un fiscal encargado, hasta que el presidente Santos decida la nueva terna a elegir y finalmente la Corte Suprema de Justicia se ponga de acuerdo para optar por alguno de los ternados. Espero que la nueva decisión, que podría tomar tiempo o hasta meses, sea exitosa y no resulte una vez más cuestionada por un estudiante de derecho, siendo un ciudadano activo del común, quien nos recuerda la importancia de la ciudadanía; ya que se interesó por hacer de su tesis de grado, una denuncia bastante bochornosa que despertó contra posiciones frente al trabajo que realizó Viviane Morales, tocando temas un poco ácidos para muchos, además de concluir su labor, subiendo al estrado a su cuestionado esposo.
En segunda instancia, se dice que Viviane Morales está “mal casada”, y esa afirmación alega al escandaloso contenido de una carta entregada a la entonces fiscal, en donde el excomisionado de paz, Luis Carlos Restrepo, implicado en las supuestas falsas desmovilizaciones del frente ‘Cacica Gaitana’ de las Farc, señaló a Carlos Alonso Lucio, esposo de la fiscal, como asesor de las Auc en el proceso de paz en Ralito, sin autorización del expresidente Uribe. Lo cual confirmó el exparamilitar Diego Fernando Murillo, alias ‘Don Berna’, frente a los micrófonos de la W Radio. Ante estas acusaciones, los medios y la opinión pública en general, esperaban y especulaban frente al proceder de la fiscal dentro de la posible culpabilidad de su esposo en un nuevo caso de corrupción y malas relaciones sociales.
Ahora, la denuncia del estudiante de Derecho de la universidad Republicana, Ferleyn Espinosa Benavides, desató cuestionamientos y debates, con motivo del fallo del consejo de estado en donde destituye a la Fiscal General de la Nación por ser posicionada en el cargo sin el cumplimiento del reglamento, el cual exige 16 votos como mínimo para dicha elección, puesto que la fiscal subió a dicho cargo con 14 votos, muy a pesar de ser la mayoría. Sin embargo, aunque este sea el motivo principal a voces para justificar la salida de la Fiscal General, de ellas se deprenden unos temas de fondo importantes que se deben analizar. Uno de ellos, es en donde muchos magistrados del país afirman, que la terna no podía ser modificada por el presidente Santos, lo que indica que la terna enviada por Álvaro Uribe al terminar su gobierno, debió ser la sujeta a elecciones, a menos que se haya suscitado algunos motivos de fuerza mayor. Lo cual nunca sucedió. Sin mencionar, el error de trámite en el que incurrió el gobierno, por la ausencia de la firma del ministro de Interior y justicia en la notificación del cambio de terna.
Las diferentes falencias, mencionadas específicamente en los motivos que dio paso al fallo del Consejo de Estado, es una alusión a lo irónico que es el comportamiento de la Corte Suprema de Justicia, ‘suponiendo’ ser la institución que debe velar por el cumplimiento del orden jurídico, dando ejemplo de responsabilidad, organización y coordinación en la comunicación dentro de un organismo estatal y reglamentario, a lo que se puede interpretar como una falta de articulación y concordancia para el cumplimiento de ciertos objetivos trazados como institución. Lo cuál indica que dentro de este organismo, cada funcionario se dirige a diferente horizonte sin comunes acuerdos, desvalorando la importancia de unos objetivos claros y contundentes que dirijan a todos sus colaboradores a un mismo fin.
La renuncia irrevocable ya fue presentada por Morales, lo cual indica que la fiscalía estará nuevamente interrumpida por un fiscal encargado, hasta que el presidente Santos decida la nueva terna a elegir y finalmente la Corte Suprema de Justicia se ponga de acuerdo para optar por alguno de los ternados. Espero que la nueva decisión, que podría tomar tiempo o hasta meses, sea exitosa y no resulte una vez más cuestionada por un estudiante de derecho, siendo un ciudadano activo del común, quien nos recuerda la importancia de la ciudadanía; ya que se interesó por hacer de su tesis de grado, una denuncia bastante bochornosa que despertó contra posiciones frente al trabajo que realizó Viviane Morales, tocando temas un poco ácidos para muchos, además de concluir su labor, subiendo al estrado a su cuestionado esposo.
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