miércoles, febrero 22

La villana de la Universidad



Hace unos días, la revista SEMANA a través de un artículo periodístico desarrolló una denuncia vergonzosa y aterradora que compromete muy directamente a la rectora de la Universidad Autónoma del Caribe. Denuncias envueltas en una escalofriante historia, que bien podría ser llevada a la televisión chica, en donde la villana atractiva e inocente  seduce a un adinerado hombre (bastante mayor por cierto), para que pronto sea ella quien herede toda su “fortuna”, pasando por encima de la única legalmente heredera, su hija.

 Estas acusaciones apuntan a que la distinguida señora Silvia Gette, viuda de Don Mario Ceballos Araujo podría estar implicada como la autora intelectual del asesinato de un prestante ganadero quien por cierto era el esposo de María Paulina Ceballos hija del exrector y fundador de la Universidad Autónoma del Caribe.
¡Increíble no!... Aunque la narración anterior pareciese toda una historia de telenovela, pues no. Ahora trasciende a la realidad y responde a las alcances que el ser humano tiene para conquistar el poder  sediento de dinero, posición y lujos.

Estas denuncias hasta hace poco eran apenas unos rumores o “secreto a voces”, que finalmente salen a la luz pública tras los testimonios de tres paramilitares que aseguran definir a la prestante protagonista como un personaje muy peligroso y poderoso, que a su consideración tiene muy bien manipulado los medios de comunicación y la fiscalía, hasta ahora, lo cual a echo que ninguno de estos rumores fuesen motivos de investigación como lo son hoy, después de levantar sospechas y atar cabos los testimonios de dichos paramilitares.
Esta historia no es más que un claro ejemplo de la corrupción que esta carcomiendo la sociedad colombiana, mientras que nosotros seguimos congelados como si el mal no nos tocara, en donde el silencio es el arma más recomendada para evitarse conflictos o en el peor de los casos para evitar que la  vida corra peligro, lo cual es lo más común en esta sociedad indolente y masoquista.

Esta mujer líder, pujante y luchadora que no es colombiana pero si una Barranquillera por adopción; como bien lo define el periodista Sergio García en el programa IMPACTO del canal Tele Caribe, ha disfrutado por años de una imagen correcta y de venias que los habitantes barranquilleros le profesan por su contribución al deporte y por el desarrollo que en cierta medida ha tenido una de las universidades más importantes de la ciudad. Pero, ¿a costa de qué?

Esto cuenta con cierta semejanza frente a la ignorancia que se tiene para “comer entero”; creyendo que todo lo que se dice en los medios de comunicación es finalmente lo que se debe creer sin derecho a ser cuestionado.


Ahora me pregunto; cómo una ciudad como la de Barranquilla ha permitido que el secreto a voces se haya mantenido como tal, permitiendo que la señora  María Paulina Ceballos haya tenido que huir para cuidar de su vida y la de su familia, angustiada por el mal que puede hacer una persona que aparentemente tiene un poder absurdo sobre la justicia y la sociedad Barranquillera.

No sé si ustedes, pero yo quedaré al tanto sobre el desenlace de esta historia, esperando que su final sea igual de “huesudo” al de todas las novelas “cliché” de la televisión colombiana, en donde “el bien siempre reinara sobre el mal” y en donde, finalmente, la antagonista quien disfruto y gozo durante toda la tele novela, acaba detrás de las rejas pagando todo lo que la sociedad se permite comprar, callar y temer añadiendo el tiempo que la  justicia se demora en aparecer. Pues aparentemente solo en las telenovelas podremos gozar de este gusto sin esperar tanto tiempo, solo apenas unos cuantos torturosos meses que dura la producción.

jueves, febrero 9

Feliz Día del Periodista



¡Ni por las curvas me caben estas felicitaciones! Hay tanto ingeniero, médico, habitante... y ciudadanos con diplomas del Sena, colgado en la sala... presumiendo ser Periodistas que prefiero no dejarme contagiar, aún, estando en marcha consolidando poco a poco esas metas, construyendo mis sueños y proyectos que se hacen llamar, definitivamente, Periodismo… Tanta tristeza me da el desprestigio de esta labor que quisiera sacar de las tumbas a esos verdaderos periodistas (algunos empíricos), que nos dejaron su legado, para desearles un  Feliz Día con lágrimas en mis ojos.

Amo tanto lo que estudio y le tengo tanto respeto que no me atrevo ni a hacerme llamar pre Periodista. Es tan grande y pasional este oficio que creo en ese “algún día” para mencionarme con tan prestigiosa etiqueta. Entonces, feliz día a aquellos que viven en el anonimato y ejercen su cartón con amor, pasión, independencia y miedo. Miedo; no solo a la muerte digna por el éxito de la verdad sobre la violencia y la injusticia, sino además, por el desprestigio de una profesión que se ha indigestado de tanto ciudadano reportero que explota por la inmediatez.    

Hoy, antes de ser un día para festejar por lo alto, como seguramente periodistas “cliché” de los grandes medios de comunicación en nuestro país, lo harán… Es un día perfecto para recordar la impunidad, las injusticias, los tantos periodistas amordazados constantemente por callar los resultados de esas investigaciones que expuestas a la luz pública podrían costar la vida y el futuro prometedor que tanto se desea…  
Mientras tanto, por ahí andan ciudadanos con mentes elementales o grandes instituciones ofreciendo puestos de trabajos para periodistas, con un sueldo absurdo (de lo malo); creyéndonos elementales o técnicos de cables. Entonces… ¿qué viene? O ¿para dónde vamos?... Me lleno de tanto miedo ante esta realidad y con nostalgia para enfrentarla reconozco que no puede haber otra cosa más hermosa para mí que el ejercicio de la verdad, haciéndome así, un ser libre de conjeturas envuelta simplemente en el enorme sentido de las letras.

Este día, no ha sido precisamente un día de orgullo y pretensiones egocéntricas, como tal vez cualquier otro profesional en su día se sentiría. Pero finalmente sé que no existe algo más difícil que “velar por la verdad” en medio de tantas fieras hambrientas por protagonismo, dinero y ganas de vender su alma al “diablo”… Aún así, Feliz Día Periodistas que ejercen el oficio pero, mi sonrisa honesta va para aquellos  valerosos capaces de arriesgar todo por la verdad y la justicia (suena a superhéroe o no?) … Feliz día a aquellos periodistas en formación que ya nos metimos en esta “colada” y ahora solo nos queda luchar por nuestra independencia y defensa de este ejercicio social. Feliz día a todos y cada uno de ellos que se hacen llamar periodistas con un ego realmente absurdo, deseando pronto el día en el que se permitan comprar su dignidad por protagonismo o simplemente unos cuantos pesos menos… sólo, en ese entonces sabrán, que nunca merecieron la etiqueta de PERIODISTAS 

¡¡¡FELIZ DÍA!!!

miércoles, febrero 1

Coqueteando con…


¿En qué otras palabras puedo decir que te queda muy bien ese azul?…
Para qué mencionar lo otro que me llama la atención si a decir verdad es todo un conjunto de cosas que te componen y te comunican. ¿Sabes? llegue a creer que podría igualar mis absurdos conocimientos y gustos políticos con los tuyos e intente persuadirme para llegar a creer que en mi país realmente existen partidos políticos y que el más recomendado es el partido conservador (siendo el menos prostituido), del cual te has hecho participe… ¡¡¡Que tonta!!! Igual no lo conseguí y finalmente acorde que la forma de pensar no se modifica ni por el más “macho” del partido. ¡Pensándolo bien! por lo menos ya tenemos y de entrada, un conflicto que discutir bajo las sábanas y las almohadas… Pero, ¡no pienses mal de mí! no me refiero a lo que crees, lo menciono por si de casualidad nuestros debates se tornan en discusiones de fuerza y combate... Aunque! debo aceptar que si me encantaría desbaratar mi cama en dicho debate; desplumando mis almohadas con tus brazos y la lucidez de las sonrisas.

Curiosamente y en tan pocas semanas me entraron las ganas de documentarme mucho más en política para quitarme esa percepción de “políticos embusteros”; tal vez así tenga un poco más que cuestionarte, sin mencionar, entre otras cosas, qué creo que de ti como que  si me dejo persuadir, intimidar, prometer y finalmente engañar, porque allá llegaremos ¿no es verdad? Entonces, la tregua es empezar a quitar ese chip de periodista que tengo en mi cabeza; con eso dejó de analizar cada palabra que dices, los gestos que haces, el atuendo que usas y los colores que prefieres, finalmente tú y yo sabemos que para convencer se tiene que decir y mostrar lo que el público quiere ver y escuchar.
Ahora adoptaré la posición de entrevistada y me sentaré sobre tus piernas, o bueno, ¿en dónde prefieres? digo en tus piernas porque imagine el espacio tan chico y con solo cabida para un asiento y dos personas, pero bueno, posteriormente como tú prefieras igual no quiero incomodar, creo que ser un político conservador tan joven y con esos principios tan refinados y bien definidos (porque aún no han sido corrompidos) podría hacerte pensar que mis aseveraciones son de toda una comunicadora descarada e irreverente a quien se le está olvidando comunicarse.

Continuemos con lo de la entrevista: Ya adopté la posición de entrevistada y finalmente me senté al lado tuyo, saque de mi bolso la grabadora y te ayude a encenderla…  ¿qué quieres preguntar? no le des largas al asunto y pregunta lo que se te venga en mente.Yo veré que respondo…


-¿Qué si creo en Dios? por qué no lo dejamos a Él a un lado. Si, a Él y en mayúscula porque sí creo en Él pero pensarlo me limita y me pone más nerviosa de lo que me pondría con todas las preguntas que tienes la libertad de hacer…


-Te voy a servir un poco de vino caliente y así acabaremos con este escenario mediático, pero… ¡no apagues la grabadora! Yo quiero que todo quede registrado, así sea únicamente los pocos ruidos que harás. ¡Digo! porque tengo toda la intención de dejar caer ocasionalmente el vino caliente sobre esa camisa azul que traes puesta y presumiendo ser toda una dama te la quitaré, asegurando que en unas cuantas horas ya estará seca y tú podrás lucir tan decente y correcto como hasta ahora te ves. Finalmente, lo que nos queda es aprovechar esas cuantas horas, no sin antes prometerte que esa camisa, ¡que apropósito te queda muy bien!, no padecerá de ningún tipo de mancha... 


PDT: En esta oportunidad no tengo la más mínima intención de narrar el desenlace porque ni siquiera he vivido el inicio. Digamos que el ejercicio de imaginación no me da para tanto, eso se los dejo a ustedes, quienes disfrutan e imaginan leyendo.